Ana

Ana María Ortiz: artista de su destino


Después de vivir en Medellín, Colombia, en una época de conflicto armado y de trabajar en un campo para refugiados sirios en la frontera con Turquía, Ana María Ortiz tuvo el deseo de contribuir en el ámbito social.  Fue por ello que decidió abrir un espacio en el cual los niños y jóvenes usaran el arte como herramienta de manifestación sensible.

“En la ciudad de Kilis había un campo de refugiados al cual llegué como reportera gráfica, pero terminé trabajando en actividades artísticas con los niños; fue algo que no estaba planeado pero definió mi futuro, ya que actualmente soy co-propietaria de Artetallerismo, espacio de iniciación artística, dedicado a la enseñanza de las artes plásticas y visuales para niños. Buscamos crear alianzas y convenios con instituciones culturales y educativas de la Ciudad de México para ser un apoyo y complemento a los programas artísticos y de formación que tiene cada institución, cuenta Ana.

“En México he trabajado en labores sociales como la iniciativa Todos somos Ayotzinapa, en la cual usamos el arte como herramienta de apoyo a las familias de los 43 normalistas desaparecidos”, suma Ortiz, quien tiene 35 años y estudió una licenciatura en Medios Audiovisuales y una maestría en Artes Visuales.

Para ella, la belleza es la búsqueda constante del ser humano de conocimiento, razón por la que considera fundamental nunca perder la capacidad de asombro y así convertir la cotidianidad en una aventura.

“Durante mucho tiempo el aspecto físico no me importó, pero después me di cuenta que la inteligencia también es belleza y a partir de ese momento ocupa un gran lugar en mi vida”, explica, mientras confiesa que lo que más despierta halagos de su físico es su sonrisa. “Creo que es una consecuencia de estar satisfecha con lo que hago”, agrega Ana, quien ama cocinar y disfrutar la comida.

ana3Inspiraciones

Sus papás han sido las personas más importantes de su vida: su mamá fue la primera mujer que la inspiró por el primer contacto físico que tuvo con ella y la enseñanza de ver el mundo como un gran lugar para vivir. Por otro lado, la muerte de su padre le mostró lo frágiles que son los seres humanos y la importancia de dejar un legado.

Pero a la hora de mencionar a una mujer que la haya marcado, Ana confiesa que una de las mujeres a las que más admira es Brigitte Baptiste (Luis Guillermo), una bióloga transgénero colombiana experta en temas ambientales y biodiversidad, que actualmente es directora del Instituto de Investigación de Recursos Biológicos Alexander von Humboldt.

Con su sueño de que el arte sea accesible para todos, mantener una sociedad equitativa, sensible y sobre todo íntegra, asegura que le gustaría abrir caminos en los cuales el arte sea la pregunta y la respuesta.

La suavidad no es debilidad”, es una frase que define a Ana, ya que para ella se necesita coraje para mantenerse delicada en un mundo tan cruel.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Page generated in 0,589 seconds. Stats plugin by www.blog.ca